Enfermedad Tronco Coronario Izquierdo.

La obstrucción por aterosclerosis del tronco coronario izquierdo es una enfermedad grave, el tratamiento médico (farmacológico) tiene una mortalidad de 50% a los 2 año de realizado el diagnóstico por lo que ante la detección de esta enfermedad está indicado el tratamiento de revascularización por intervención percutánea o quirúrgica, dependiendo de la estratificación clínica de los riesgos y beneficios de cada una de las dos técnicas.



Enfermedad Obstructiva de Tronco Coronario Izquierdo OTCI es una grave afección cardiovascular debida, generalmente, a la aterosclerosis. Se trata de la obstrucción progresiva de un tramo de arteria muy breve y de gran diámetro, del cual surgen los vasos coronarios principales, por lo que se la denomina "la Pulgada de Dios": si se ocluye completamente, sobreviene la muerte inmediata. Y si bien durante años el tratamiento de elección era quirúrgico, en los últimos tiempos ha aparecido evidencia que muestra que la angioplastia constituye una alterativa terapéutica segura y eficaz en estos pacientes de alto valor predictivo de mortalidad cardiovascular, según informó el Colegio Argentino de Cardioangiólogos Intervencionistas (CACI).

La enfermedad que afecta al Tronco de la Coronaria Izquierda (TCI) es la más seria y la de peor pronóstico, ya que suple entre el 70 y 100% de la sangre del corazón

La cirugía de By-Pass ha sido el Gold standard en esta afección, "estudios recientes muestran a la angioplastía con stents como una alternativa terapéutica con resultados similares o superiores a la cirugía en pacientes seleccionados", es decir, en aquellos con buena función del corazón, obstrucciones no muy complejas, sin enfermedades importantes o difusas de las otras arterias, alto riesgo quirúrgico o co-morbilidad elevada. operadores con experiencia éxito mayor al 90 por ciento, una mortalidad menor al 3% y una sobrevida superior al 90 por ciento a los 3 años, considerándose una opción terapéutica segura y efectiva en una patología de alto riesgo clínico"

Esta intervención "es menos cruenta, de menor riesgo y menor hospitalización que la cirugía, y puede ser aplicada en cualquier tipo de pacientes, independiente del aumento del riesgo global por la presencia de otras enfermedades, factor de primordial importancia en la indicación y en el resultado de la cirugía cardíaca.

Es el tratamiento de elección en el infarto agudo de miocardio (IAM), y cuando la enfermedad está focalizada al TCI sin múltiples obstrucciones en otros lugares de las arterias coronarias, la angioplastia con stent es una opción segura y eficaz

Los de mayor riesgo de sufrir una enfermedad de esta naturaleza es ser más añoso, 3 de cada 4 tienen hipertensión arterial; 15 a 24 por ciento, diabetes; 1 de cada 3, sobrepeso; y dislipemia el 67 por ciento.

En cuanto a otros estados comórbidos, solo el 2,3 por ciento tienen antecedente de accidente cerebrovascular (ACV) y un 5,8 por ciento de insuficiencia renal crónica. Para la enfermedad aislada de TCI, el tabaquismo triplica el riesgo de padecerla

Una intervención compleja El tratamiento por cateterismo de la enfermedad coronaria en el Tronco de la Coronaria Izquierda (TCI) es uno de los procedimientos endovasculares de mayor complejidad, por sus características anatómicas, ya que generalmente afecta un sitio de división de dos grandes arterias, y fundamentalmente por su importancia funcional, ya que compromete la circulación del corazón entre un 70 y el 100 por ciento.

Se utiliza generalmente uno o dos stents farmacológicos (dependiendo de la anatomía de la lesión), y pueden usarse dispositivos de aterectomía (a fin de eliminar la placa de ateroma que está causando la obstrucción).

El paciente debe permanecer internado durante 24- 48 hs. posteriores a la intervención, y requiere un seguimiento clínico estricto con tomografía durante seis meses.